El acné
- 8 ago 2016
- 4 min de lectura
¿QUÉ ES EL ACNÉ?
El acné es una enfermedad de la piel caracterizada por la inflamación del folículo piloso y de las glándulas sebáceas, provocando la aparición de comedones, pápulas, pústulas, nódulos y cicatrices en la parte superior del tronco y en la cara.
TIPOS DE ACNÉ
Existen distintos tipos de acné, según la cantidad de lesiones que aparecen:
- Leve o de Grado I: principalmente, aparecen comedones en una mitad de la cara y algunas pápulas y pústulas.
- Moderado o de Grado II: el número de comedones, pápulas y pústulas es mayor y ya comienzan a aparecer en el tronco.
- Severo o de Grado III: aparecen hasta 50 lesiones en la mitad de la cara, con numerosas pápulas y pústulas, con nódulos. Las áreas afectadas son la cara, el pecho y la espalda.
- Grave o de Grado IV: es el llamado "Acné noduloquístico", caracterizado por presentar muchas lesiones nodulares grandes, dolorosas, además de pequeñas pústulas, pápulas y comedones.
Existen otros modos de clasificación, pero esta es la más común.
Lesiones en el acné:

¿QUÉ NOS PROVOCA EL ACNÉ?
Hay varios factores que pueden provocarnos esta enfermedad:
a) Seborrea: se provoca ante una alteración de las glándulas sebáceas, que producen un exceso de sebo. Esta alteración puede estar provocada por un cambio hormonal, el clima, algunos medicamentos o por un factor genético.
b) Hiperqueratosis: consiste en un engrosamiento de la capa más externa de la piel (capa córnea), desprendimiento irregular de las células muertas, oclusiones de la salida de las glándulas sebáceas y trastornos en la liberación del sebo.
Al existir un exceso de sebo, las células muertas permanecen adheridas a la piel, provocando una oclusión en la salida de las glándulas sebáceas, lo que provoca comedones.
c) Colonización microbiana: en nuestra piel conviven bacterias de manera inocua, pero cuando existe una alteración, estas bacterias colonizan las glándulas, causando nódulos, quistes, pápulas y pústulas.
d) Inflamación: en casos de acné grave, hay veces que la pared del folículo piloso estalla en la última fase de la inflamación, liberando ácidos grasos, lípidos, corneocitos, bacterias y fragmentos celulares, que causan inflamaciones extendidas y profundas.
¿QUÉ PODEMOS HACER PARA MEJORAR EL ACNÉ HASTA QUE DESAPAREZCA?
Por supuesto, lo primero es ir a un dermatólogo y que nos recete la medicación correcta para ir eliminando poco a poco el acné. Pero en casa también podemos seguir algunas pautas que harán que los síntomas mejoren y no suframos tanto:
- Sigue una dieta libre de grasas: consumir muchos alimentos grasos propiciará la producción de sebo de nuestra piel. Eliminando la mayoría de estos alimentos, nuestras glándulas sebáceas se irán regulando con más facilidad.
- Utiliza cremas anticomedógénicas: existen cremas específicas para pieles grasas con comedones. Estas son las ideales para los casos de acné, ya que actúan sobre las glándulas y el folículo, ayudándolo a volver a la normalidad.
- Lo mismo ocurre con el maquillaje: no utilices bases de maquillaje con base grasa. Esto hará que tu piel sufra aún más y sea aún más difícil de normalizar.
- Limpia tu cara cada noche: cada noche, antes de acostarse, siempre hay que limpiarse la cara con productos limpiadores. Da igual que no te hayas maquillado, sólo con la polución y la suciedad del ambiente es suficiente para que tu acné empeore. Utiliza leche limpiadora, tónico y un par de veces en semana (al menos que tu acné sea severo o grave), un exfoliante. La temperatura del agua también es importante: no debe estar ni muy caliente ni muy fría, pues en ambos casos puede empeorar tu acné. También es recomendable, sobre todo si estás empezando a tener los primeros síntomas del acné y al final de la enfermedad, realizarse una limpieza profunda de cutis en un centro estético.
Existe un remedio casero que ayuda a la eliminación del acné. Os lo dejo a continuación:

LIMPIEZA FACIAL CON ACEITES:
Sí, sí, estáis leyendo bien. Limpiar vuestra cara con aceites puede ayudar a eliminar el acné. Pero no con cualquier aceite. Necesitáis mezclar un aceite hidratante (que será nuestro aceite base) con un aceite esencial que tenga propiedades astringentes y antibacterianas.
La cantidad de cada aceite varía según la persona. Podéis ir probándolo hasta encontrar vuestra mezcla ideal. Yo recomiendo que comencéis por utilizar 3/4 del aceite hidratante y 1/4 del aceite esencial.
¿Qué aceites HIDRATANTES puedo utilizar?
Podéis utilizar aceite de: almendras dulces, oliva, uva, aguacate, jojoba, argán, gérmen de trigo o de karité.
¿Qué aceites ESENCIALES puedo utilizar?
Los más recomendables para este caso son: del árbol del té, cedro, enebro, citronela, mirra, mirto, ylang-ylang o aceite de ricino.
El más utilizado es el aceite de RICINO o el aceite DEL ÁRBOL DEL TÉ, ya que tienen propiedades astringentes, antifúngicas, antivirales y antibacterianas, por lo tanto, son los más completos para utilizarlos en caso de acné. Los demás se pueden utilizar en fases leves de acné o cuando ya está prácticamente curado.
¿Cómo funciona?
Cada noche, antes de dormir, aplícate la mezcla de aceites por la cara y el escote (por la espalda te la puede aplicar alguien si también tienes acné por esta zona) con movimientos circulares. Masajea bien hasta que notes que tu piel ha absorbido parte del aceite. Humedece una toalla en agua tibia y elimina el exceso. ¡Y listo! Repite este método unas tres o cuatro veces en semana, dependiendo de cómo de grave sea tu acné, y una vez que hayan desaparecido la mayoría de las lesiones, utilízalo una o dos veces en semana únicamente.

¡Ya me diréis si lo probáis y si os funciona! Este método viene genial sobre todo para las personas alérgicas a los medicamentos específicos para el acné.
¡¡Hasta la próxima!!

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